martes, diciembre 30, 2014

Himno al YO de Ayn Rand... y Contra-himno nihilista al no-YO



HIMNO


Por Ayn Rand
YO soy. YO pienso. YO lo deseo.
Mis manos... Mi espíritu... Mi cielo... Mi bosque... Esta tierra mía... 
[[[Y sigue: bla bla bla, y más bla bla bla. Por ejemplo:]]] 
¿Qué debo decir aparte? Estas son las palabras y esta la respuesta.
YO estoy parado aquí, en la cumbre de la montaña.
YO levanto mi cabeza y YO extiendo mis brazos.

[[[Y bla bla bla... etcétera, etcétera. Hasta que, por fin, demos gracias a Dios, termina con:]]]

Y ahora YO veo la faz de dios, y YO levanto este dios sobre la tierra.

Este dios que los hombres han buscado desde que los hombres comenzaron a existir,

Este dios que le concederá felicidad paz y orgullo.

Este dios, esta palabra: YO

¡Bravo! APLAUSOS. No a Ayn, sino al YO, por favor.

Sí, hombre, el YO, tu YO pues.

Tu YO eres tú, menso.




****************************************


Contra-himno al NO-YO

o sea, a esto: La




escrito por WmGilleMoire durante una breve, pero no grave, recaída en el nihilismo

Maldita seas, bruja insolente,

En la hoguera arderás, afortunadamente.

Rousseau para ti la encenderá,

Karl Marx con ganas la atizará,

Bakunin y Kropotkin la sentencia dictarán,

El Che y Durruti de gusto bailarán,

Hoppe y Rothbard un poco llorarán,

los libertarianos se lamentarán,

el Grand Old Party venganza al cielo clamará

(pero en secreto festejará), 

Aristóteles en su tumba se revolcará,

Zaratustra en su montaña bramará, 

pero el infeliz de Konkin III se reirá.


Pobre bruja, tu dios no existe.

Lógicamente imposible; ergo, no es, no subsiste. 
YO es tu psicológica ficción,

tan sólo parte de tu imaginación.

¿Cómo, pues, méritos y derechos tendría,

lo que sólo en tu cabeza está, vieja arpía?




1 comentario:

Anónimo dijo...

Un hermoso sueño: Tú, gritando al interior de una cantina: "!LOS SANOS INSTINTOS, NO IR CONTRA ELLOS, QUE EL ESPÍRITU SEA ERECTO MÁS ALLÁ DE LA ESPUMA DE MI BOCA, SEA EL MUNDO PARA NOSOSTROS, BESTIAS DIVINAS!

Los ebrios se ríen de tus proclamas de hombre superior. Uno te aplaude, apenas balbucea: "Atlas, Atlas...". De pronto, hermosos neonazis alemanes entran. Son jóvenes, bellos y bien educados. Te golpean hasta dejarte casi inconsciente. Con tu propia sangre te escriben en la frente: FRIJOLERO.

¿Qué se siente? Tu papi no estaría orgulloso de ti.

LIFNOB